Para funcionar, algunas tarjetas de sonido no necesitan fuentes eléctricas. Se dice que son “auto-alimentados”: sólo hay que conectarlos al ordenador para que funcionen. Otros, por el contrario, necesitan ser conectado a la red eléctrica para funcionar. Este punto puede parecer trivial al principio, pero puede ser importante si usted es un viajero frecuente. En efecto, en este caso tendrá que privilegiar las tarjetas de sonido autoalimentadas porque no es seguro que disponga cada vez de un enchufe para alimentar su tarjeta de sonido externa.