Los refrigeradores funcionan utilizando agua (en un sistema bastante simple llamado hidroenfriamiento) para bajar la temperatura de la habitación en la que se colocan. Esta agua se almacena en un tanque dedicado. El volumen de este tanque varía enormemente dependiendo del modelo e impactará directamente la capacidad del refrigerador. Cuanto más grande sea el tanque de agua, más tiempo durará el refrigerador y más eficientemente podrá bajar la temperatura, pero no es necesario buscar un refrigerador con un gran tanque de agua. Dependiendo del tamaño de las habitaciones que quieras enfriar, no necesariamente necesitas una gran capacidad. Para una habitación de tamaño normal un tanque de 2,5 litros será suficiente, por ejemplo. Y para un gran salón de 40 m2 un tanque de 4 a 5 litros ya le dará una buena autonomía.