El consumo eléctrico de una secadora no es despreciable, ya que representa alrededor del 15% del consumo eléctrico total de un hogar, ya que una secadora utiliza resistencias de calefacción que consumen electricidad para calentar el aire utilizado para secar la ropa. Entre los modelos más recientes Algunas secadoras están equipadas con una bomba de calor para ahorrar electricidad. Al igual que otros electrodomésticos, una secadora debe ir acompañada de su etiqueta energética, que permite al cliente identificar los modelos más eficientes desde el punto de vista energético. El nivel de eficiencia se representa con letras de la A (verde) a la G (rojo). Los modelos actuales de secadoras se dividen en A (para los pocos modelos de mayor eficiencia energética) y B y C (para la mayoría de los modelos actuales), sin apenas modelos D, E o F que sean muy intensivos en energía. Además del consumo de electricidad calculado sobre un ciclo de funcionamiento estándar, la etiqueta energética también puede indicar (opcionalmente) el nivel de ruido del aparato.